• Vincular a la ENAH con instituciones nacionales y extranjeras
  • Simplificar y trasparentar procesos de gestión
  • Recomponer el tejido social
  • Obtener recursos para la investigación y la docencia
  • Divulgar y difundir el conocimiento que se genera en su seno
  • Generar espacios para el intercambio de ideas y la recreación

Diagnóstico. Un error frecuente es creer que la importancia de la ENAH en la formación de docentes e investigadores es de carácter local, sin embargo, hemos formado estudiantes de otras latitudes, que más tarde volvieron a sus países para poner en práctica lo aprendido en nuestras aulas. Esta tendencia puede corroborarse echando un vistazo al número de alumnos extranjeros inscritos en la licenciatura y el posgrado, así como, en los cursos y diplomados de nuestra institución.

Propuesta. Fortalecer la tendencia a ser más que una escuela de carácter local, a través de:

  • Formar, desarrollar y consolidar redes académicas no sólo al interior de la ENAH y con otras dependencias del INAH, sino también con instituciones de investigación y docencia en el área de la antropología e instituciones extranjeras.
  • Generar convenios de colaboración docente, de investigación, de difusión y de intercambio de alumnos, profesores e investigadores con universidades extranjeras, instituciones de educación superior, fundaciones y organizaciones con el fin de proyectar a la ENAH más allá de sus muros y promover el intercambio de ideas y la movilidad académica.
  • Establecer contacto con los investigadores egresados de nuestra escuela que hoy ocupan puestos de responsabilidad en diversos países para ampliar los márgenes de acción de estudiantes y profesores.

Diagnóstico. A lo largo de mi vida académica en la ENAH he visto sucumbir, por desacuerdos personales y disputas entre “clanes”, proyectos académicos que valían la pena y que debieron haberse realizado.

Propuesta. Una gestión que sea clara, transparente, producto del diálogo y en la medida de lo posible, del acuerdo, será una gestión que reducirá los conflictos interpersonales, en la medida de que sea capaz de poner en el centro de las prioridades a la vida institucional.

Diagnóstico. En los varios equipos directivos cuya gestión he tenido la oportunidad de vivir, las tendencias respecto de la organización de la vida colectiva, las normas y los reglamentos, han oscilado entre la ausencia de reglamentación, y una especie de “defensa del Corán”, donde el argumento de “la letra dice” ha terminado por ahogar, más que facilitar la toma de decisiones. Ello ha derivado en posiciones que a su vez se mueven entre la improvisación constante y el “atarse de pies y manos” a la hora de encarar problemas.

Propuesta. Hacen falta normativas claras que simplifiquen y faciliten la resolución de problemas. Normas que sean el resultado de la discusión y, en la medida de lo posible, del consenso de los diferentes colectivos que conforman a la escuela. La transparencia al enfrentar los problemas que aquejan a la ENAH es fundamental y ello derivará en parte en la llamada “regeneración” del tejido social de la escuela.

En este marco de la vida colectiva, el consumo de alcohol y drogas en las instalaciones de la escuela es sin duda un tema a ser tratado. Creo que el carácter de un debate al respecto debe realizarse con respeto, sin argumentaciones maniqueas o moralistas, pero sí desde posiciones responsables. Ha sido este uno de los temas recurrentes en los debates y en la vida cotidiana en la ENAH y es sin duda un tema que habrá que seguir discutiendo responsablemente, con la finalidad de encontrar soluciones adecuadas para generar las condiciones de convivencia necesarias en una institución como la nuestra.

Diagnóstico. De esta relación depende el buen funcionamiento de la escuela y en ocho equipos directivos que me ha tocado presenciar, dicha relación a oscilado entre el distanciamiento de la comunidad de la ENAH con la dirección del INAH y la colaboración cordial de las autoridades del instituto en las actividades de la escuela.

Propuesta. Hacer que la relación interinstitucional con el INAH transite por los cauces del respeto y la colaboración para negociar en buenas condiciones lo necesario para que la ENAH cumpla sus funciones, sin dejar de buscar financiamientos y apoyos de distinta índole más allá del Instituto.

Diagnóstico. Los trabajadores técnicos, administrativos y Manuales y “Compactados” no en todos los casos desempeñan su trabajo en las mejores condiciones ni con el equipo adecuado, además, la propia normatividad del INAH tiene restricciones para adquirir ciertos equipos.

 Propuesta. Para propiciar un mejor clima laboral y elevar la eficacia en el desarrollo de funciones es necesario:

  • Aproximarse a otras instancias para habilitar de la mejor manera posible a los trabajadores.
  • Darles un trato digno
  • Generar espacios de discusión, recreación e intercambio de ideas que faciliten la comunicación y el bienestar colectivo
  • Brindar cursos de actualización y capacitación que permitan la superación del colectivo.

Diagnóstico.  Es el sector más numeroso de la ENAH y por tanto un colectivo enormemente diverso porque está conformado por perfiles tan distintos como puede serlo un estudiante de nuevo ingreso o un pasante de doctorado. Esto dificulta la posibilidad de establecer las necesidades de cada uno, sin embargo, existen problemáticas compartidas que deben ser atendidas para que los estudiantes alcancen sus objetivos principales.

Propuestas. Para solventar algunas de las necesidades de este sector se podría:

  • Agilizar trámites escolares
  • Ofrecer más que los cursos curriculares para la obtención de grados.
  • Promover la creación y desarrollo de espacios de recreación, intercambio de ideas, actividades deportivas y aquellas que les permitan expresar sus potencialidades.
  • Organización de actividades de diversa índole como coloquios internos, foros de debate y visitas a sitios de interés.
  • Desarrollo de un programa editorial que recoja las inquietudes y productos de investigación de los  estudiantes.
  • Búsqueda de programas de becas y servicio social
  • Fomentar patrones de movilidad e intercambio en estructuras curriculares

Diagnóstico.  La ENAH comparte con otras instituciones condiciones laborales y salariales desfavorables, pero de ello no es directamente responsable la escuela y la solución a dicha problemática implica una movilización masiva y generalizada de las universidades públicas, lo que sobrepasa cualquier proyecto para dirigir la ENAH por cuatro años.

A estos grandes problemas se suma la falta de espacios y mobiliario para impartir cursos  y la falta de infraestructura básica para la docencia.

Propuestas. En lo que si se puede incidir, en términos de estímulos,  es en el tabulador para asignación de los mismos: actividades que se reconocen,  puntos asignados a cada una de ellas, definición de las categorías y montos asignados. Además de garantizar las condiciones necesarias de infraestructura para el desarrollo de las actividades docentes.

Diagnóstico. Este no es sector homogéneo, pues hay profesores que laboran en otras instituciones y participan en la ENAH impartiendo una sola asignatura y su presencia en la institución se reduce a las horas frente a grupo. Por otro lado, existe un perfil de profesor de asignatura, que imparte diversas materias y Proyectos de Investigación Formativa, que organiza prácticas de campo, dirige tesis y da asesoría a alumnos, por lo que su presencia en la vida social de la ENAH es constante y duradera. En muchos sentidos funcionan como profesores de base, aunque su vínculo laboral es distinto en términos administrativos. Esta relación laboral dota de irregularidad sus contrataciones.

Propuesta. Por las condiciones actuales que atraviesa el país la situación se torna complicada, pues la creación de plazas no es una constante en el INAH, sin embargo, la generación de los espacios adecuados para que los docentes realicen su labor, independientemente si son de base o de asignatura, es una responsabilidad institucional, misma a la que se debe sumar el compromiso de ofrecer cursos de actualización y capacitación.

En el terreno de la docencia es responsabilidad de la ENAH:

  • La infraestructura necesaria para su desarrollo
  • La calidad del profesorado
  • Las ofertas que generen el clima adecuado en la formación de los alumnos

Para cumplir con estas responsabilidades se debe:

  • Generar programas para mejorar el profesorado (formación en técnicas pedagógicas y capacitación para la divulgación).
  • Evaluar el desempeño docente como estrategia de diagnostico que permita reconocer nuestras debilidades y actuar en consecuencia.
  • Hacer de la ENAH una institución incluyente, que incorporé a aquellos profesores que han manifestado su interés por participar en la vida académica de nuestra institución.
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